23 diciembre, 2011

Clusters biotecnológicos

La industria de la biotecnología se sustenta sobre la plataforma de “quiebres” trascendentales en el conocimiento de los procesos genéticos y biológicos que permitan desarrollar nuevos medios de diagnóstico y de tratamiento de enfermedades. Hoy en día la biotecnología es el centro de un sector extremadamente importante y altamente creciente en los países que disponen de altos niveles de innovación y, por lo tanto, este campo de la ciencia está siendo muy focalizado en las estrategias de desarrollo de localidades, regiones y países.

La biotecnología consiste en la aplicación de conocimientos y técnicas del dominio de la biología, específicamente de los procesos moleculares, celulares y genéticos, para desarrollar productos y servicios. Estos productos y servicios tienen usos finales o intermedios en varios sectores y clusters, entre otros, en agricultura (ingeniería genética de plantas y animales para alimentos y fibras), en manufactura (procesamiento de alimentos e ingeniería química), en computación (biocomputadoras), pero la aplicación más importante es en salud y medicina, en los procesos de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

Podemos decir que ésta es el prototipo de industria basada en el conocimiento. El material genético es información codificada y muchísimos avances en esta disciplina han surgido de la aplicación de la tecnología de la información en el intento de mejorar el conocimiento de cómo operan los procesos genéticos y de qué genes son responsables por qué enfermedades y por qué tratamientos

Mi especialización en el alineamiento estratégico de clusters económicos me ha obligado a estudiar en profundidad este punto para determinar la viabilidad de generar el acople interactivo, en una determinada localización geográfica, del conglomerado de empresas, universidades, centros de investigación, áreas del sector público, entidades financieras e infraestructura general, que permitan esperar resultados medianamente positivos.

Un eje fundamental a tener en cuenta es que las regiones biotecnológicas requieren dos condiciones imprescindibles para su crecimiento: fuerte capacidad de investigación y sólida habilidad de transformar esa investigación en desarrollos exitosos desde el punto de vista comercial. Esto no sólo requiere la disponibilidad de investigación médica pre-comercial sino también, por parte del sector privado, la disponibilidad de inversión continua en desarrollo de nuevos productos.

Pero el punto más importante a considerar es que la mayoría de las empresas biotecnológicas, esperando rentabilidad en el largo plazo, por muchos años operan a pérdida invirtiendo muchísimo capital en investigación y desarrollo.

Históricamente, las probabilidades de éxito son muy bajas. Muchas veces se requiere un horizonte de diez años o más para desarrollar productos de base biotecnológica y quizás sólo un producto de cada 1.000 innovaciones biotecnológicas patentadas logra transformarse en un éxito económico comercial. Por otra parte, el tiempo requerido para lograr la aprobación oficial para que el producto sea comercializado es también muy largo.

Además, teniendo en cuenta que las firmas de biotecnología generalmente están integradas por muy poca gente y que esa gente típicamente se caracteriza por compartir una cultura muy poco orientada a la competencia en el mercado, deben aliarse a grandes compañías farmacéuticas globales para producir, comercializar, distribuir y posicionar el nuevo producto con grados aceptables de productividad. Pretender desarrollar internamente estas capacidades es casi un sueño imposible.

Estas empresas no rentables en el corto plazo

– dependen de inversiones a riego (venture capital invetments),

– dependen de los contratos de investigación que consigan acordar,

– dependen de la posibilidad de conseguir aportes de capital patrimonial (equity) invertido por grandes compañías farmacéuticas que buscan disponer de los derechos para comercializar los posibles productos resultantes, y

– también dependen de la posibilidad de vender participaciones accionarias en los mercados de capitales.

La experiencia internacional demuestra que la biotecnología está altamente concentrada en aquellas áreas geográficas que disponen tanto de alta capacidad en investigación como también una distintiva habilidad de convertir esa investigación en actividades económicas exitosas. Estos dos ingredientes son imprescindibles para generar la conformación de un cluster viable al que fluya la inversión privada, los contratos de investigación de empresas farmacéuticas y la radicación de empresas nuevas o ya establecidas en otras regiones.

En definitiva, el desarrollo regional de clusters biotecnológicos se basa en la sinergia entre la capacidad e infraestructura de investigación, la proximidad física o virtual de grandes empresas farmacéuticas, el espíritu local de una cultura de emprendimiento ante altos niveles de riesgo empresarial e innovación disruptiva permanente, la cultura de asociatividad y alianzas estratégicas, las actividades de creación de conocimiento y el flujo de inversiones de capital.

Evidentemente, un cluster de biotecnología no es nada fácil de generar.

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