14 julio, 2011

Expertos llaman a Israel un “laboratorio” de la eco-innovación

Llegan declaraciones de la conferencia de la Comisión de Economía de la ONU en TA; “Israel es bueno en hacer más con menos”, dice el principal asesor económico del PM. Estrategas de todo el mundo concuerdan en que “Israel es un laboratorio” para la eco-innovación y puede servir como una plataforma para los países más grandes que buscan aprovechar la tecnología sustentable, durante una conferencia especial celebrada el martes por la Comisión de Economía de las Naciones Unidas en Tel Aviv.
El encuentro, denominado “Promoviendo la Eco-innovación: Políticas y Oportunidades, Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas” incluyó miembros de la comisión, contribuyentes israelíes y otros expertos de todo el mundo, que se propusieron trazar estrategias acerca de cómo generar políticas y lograr la cooperación para promover la difusión y la eficacia de las herramientas de la tecnología verde.

“Israel es un laboratorio de políticas y prácticas innovadoras en muchas áreas, incluyendo tecnologías, financiamiento y gestión de proyectos”, dijo Jan Kubis, Secretario General Adjunto y Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para Europa de la ONU.

“Quizás un tal laboratorio podría servir como un centro de formación que podría compartir sus experiencias adquiridas aquí y ayudar a otros países”.
Eugene Kandel, jefe del Consejo Económico de Israel y principal asesor económico del primer ministro, estuvo de acuerdo con Kubis, agregando “Vemos a Israel como un laboratorio global”.

“Somos bastante buenos inventando soluciones innovadoras que son aplicables y se pueden juntar bastante rápido”, dijo Kandel.
Como una cultura de inmigrantes que han abordado temas difíciles, dijo Kandel, Israel es especialmente adecuado para afrontar los desafíos de la sustentabilidad global, tales como alimentos, agua y energía.

“Lo que caracteriza [a los inmigrantes] es que no pueden hacer las cosas como lo hicieron sus ancestros”, dijo, haciendo notar que, incluso cuando él llegó a Israel en 1977, era un país totalmente diferente.

Pero la década de los años 1980, calentadores de agua solares eran habituales en las residencias israelíes, y hoy el país se ha convertido en un importante exportador de eco-tecnologías, agregó.

“Somos capaces de, no sólo alimentar a la población, sino de exportar”, dijo Kandel. “Somos líderes en el mundo en la reutilización de agua y es probable que también seamos líderes en desalinización. En tres años, Israel no va a depender de la naturaleza para sus necesidades de agua”.

Además de las herramientas de desalinización del agua, Kandel mencionó la tecnología agrícola, la irrigación y el ganado, como algunas de las fortalezas exportables de Israel.

“Estamos tratando de desarrollar estas ideas en Israel, pruébenlas aquí y luego expándanlas internacionalmente”, dijo Kandel.

El ministro de Protección Ambiental, Gilad Erdan, dijo que el desafío, después de inventar este tipo de soluciones, sin embargo, es la responsabilidad ‘para traducir el éxito, en áreas tales como tecnología de información, producción agrícola y avances médicos, en innovaciones viables ecológica y ambientalmente’.

Tales soluciones son esenciales en todo el mundo, dijo Erdan, haciendo hincapié en que estaba mal la predicción del economista Thomas Malthus, que una explosión demográfica acabaría con el suministro de alimentos.
“No podía prever el desarrollo tecnológico del siglo 20°”, dijo Erdan. “El desarrollo tecnológico del siglo 20° tendrá que ser sustituido por la eco-innovación del siglo 21°, todo esto para evitar y minimizar la contaminación ambiental y detener la degradación de los recursos naturales”.

Con el objeto de, realmente, empujar hacia adelante la eco-innovación, los ciudadanos de todo el mundo deben tener como objetivo “reducir el impacto ambiental de todas las actividades”, acordó Salvatore Zecchini, Vice Presidente de la Comisión Económica de la ONU por el Comité Europa de Cooperación e Integración Económica y presidente del Grupo de Trabajo de la OCDE sobre Pequeñas y Medianas Empresas y Emprendimientos. De acuerdo con Zecchini, los avances ambientales rara vez se producen exitosamente sin la cooperación de los estados vecinos.

“La eco-innovación es hacer más con menos”, añadió Kandel.
“La única razón por la que se probó que Malthus se equivocó una y otra vez [es] porque la gente está aprendiendo a hacer mucho más con mucho menos. Y creo que Israel es un gran ejemplo de esto”.

Vía.JPost.com Por Sharon Udasin – 13/07/2011

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