8 enero, 2014

DESARROLLO EMPRESARIAL

Palabras clave:

Desarrollo Empresarial; Sustentabilidad – Creación de Valor Sustentable; Sostenibilidad – Creación de Valor Sostenible; Riesgo; Estrategia; Portafolio; Diversificación; Posicionamiento; Ventajas Competitivas; Productividad; Capacidades Distintivas; Innovación; Cultura Organizacional; Change Management o Gestión del Cambio; Liderazgo transformacional, Alineamiento y Cohesión.

Desarrollo Empresarial – Definición

Es el dominio de una organización del sistema integrado de conceptos, capacidades, habilidades y herramientas que le aseguren la creación de valor sustentable y sostenible asumiendo niveles de riesgo aceptables en entornos regionales, nacionales y globales volátiles, inciertos, complejos y ambiguos.

Sustentabilidad – Creación de Valor Sustentable

Para nuestro enfoque, sustentabilidad es la capacidad de crear valor económico, valor social, valor público y valor ambiental
Esto implica respetar el cuádruple balance entre lo económico, medido como incremento del patrimonio neto y el retorno sobre los activos, lo social, medido por las iniciativas hacia las comunidades en las que la organización opera, lo público, comportándose como una empresa enmarcada en la ley y lo ambiental, por el compromiso y la iniciativa imperativa con el medio ambiente.

Sostenibilidad – Creación de Valor Sostenible

Para nuestro enfoque, sostenibilidad es la viabilidad dinámica de poder seguir generando en el mediano y largo plazo sustentabilidad en base a la renovación, actualización, crecimiento cuantitativo y desarrollo cualitativo de la base de recurso tangibles e intangibles y el desarrollo individual y la integración grupal de la gente

Riesgo Estratégico y Riesgo Operacional

La creación de valor sustentable y sostenible se debe dar en un marco de riesgo asumido que sea aceptable dada la pauta cultural de cada organización en cuanto a su actitud ante el riesgo. La actitud ante el riesgo de una organización se localiza entre el extremo de la aversión absoluta al riesgo y el extremo de la propensión absoluta al riesgo. Cada organización humana, manifiesta o latentemente, se ubica con mayor “confort cultural y cognitivo” en algún punto entre estos extremos.

El riesgo estratégico es el riesgo de fracaso de la estrategia de un determinado negocio y del riesgo de fracaso del portafolio de negocios.
El nivel de diversificación del portafolio de negocios está íntimamente vinculado al nivel de riesgo asumido. Una diversificación por defecto conduce al riesgo por concentración, derivado de depender de muy pocos negocios. Una diversificación por exceso conduce al riesgo por disipación derivado de no poder gerenciar demasiados negocios. Una diversificación “sana” es aquella que la empresa considere aceptable dados sus fines, sus medios y su actitud ante el riesgo.
El riesgo operacional es el que surge del peligro de incapacidad o de gestión de ejecución o implementación eficiente y efectiva de la estrategia.

Estrategia de Portafolio y Estrategia Competitiva

La estrategia empresaria consiste en la determinación de dos decisiones que se influyen mutuamente: la decisión de estrategia de portafolio de negocios y la decisión de estrategia competitiva de cada negocio.

Como la estrategia de portafolio incluye la asignación de recursos a cada negocio, esta decisión impacta en la capacidad estratégica de cada uno de ellos. Dada la estrategia competitiva de cada negocio y su éxito en cuanto a la creación de valor sustentable y sostenible y dado el efecto combinado del desempeño de todo el conjunto de negocios, emerge el resultado de la estrategia de portafolio como un resultado sistémico de creación de valor y de riesgo asumido por la empresa.

La estrategia competitiva es el acople o nudo de dos dimensiones complementarias: el posicionamiento de la marca desde el lado del mercado y el de la productividad en el proceso de configuración de los recursos. El meta-proceso de posicionamiento depende de las ventajas competitivas percibidas en nuestras marcas confrontadas contra las de las marcas competidoras. El meta-proceso de productividad depende de las capacidades distintivas con las que somos capaces de concebir la configuración de los recursos para generar nuestros productos y servicios. Del meta-proceso de posicionamiento depende el ingreso. Del meta-proceso de productividad depende el costo. La utilidad resulta de la combinación de ambos meta-procesos

Innovación y Cultura Organizacional

Dado que toda empresa opera en entornos cada vez más volátiles, inciertos, complejos y ambiguos dados los movimientos de otros actores y dado que la imitación competitiva hace cada vez más difícil la disponibilidad de ventajas competitivas de posicionamiento y de capacidades distintivas de productividad, toda empresa requiere desarrollar sistemas de innovación constante y proliferada para generar innovaciones incrementales, radicales y disruptivas.

Esto requiere una cultura organizacional orientada tanto a inventar nuevas configuraciones de los recursos como a descubrir nuevas tendencias, nuevos requerimientos, nuevos gustos y nuevos segmentos de mercado.

Change Management o Gestión del Cambio

En el nivel estratégico, el concepto de Change Management o Gestión del Cambio tiene que ver con la capacidad de la empresa de alinear su estrategia, su cultura y su gestión, esto es, sus objetivos, sus valores y sus proyectos y procesos correspondientes a las decisiones de estrategia de portafolio y a las decisiones de estrategias competitivas.
En el nivel operacional y táctico, el concepto de change Management tiene que ver con el tratamiento de las resistencias al cambio de la gente ante modificaciones en el plano de la gestión de procesos y proyectos correspondientes a la fase de ejecución concreta.

Liderazgo transformacional, Alineamiento y Cohesión

En todos los casos, la ejecución de la estrategia tiene que ver con el alineamiento entre objetivos, valores y procesos, sustentado por la potenciación de la cohesión de la gente de todos los niveles y funciones tras una visión comprendida, compartida y comprometida.
Esto requiere de un estilo proliferado de liderazgo transformacional en lugar de estilos de liderazgo o conducción solamente transaccional.

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