6 agosto, 2008

¿Estaré viejo?

Estuve varios años conduciendo mi propia consultora artesanal, dedicada a mi especialidad de Estrategia Competitiva, Innovación, Crecimiento, Desarrollo. Mi historia profesional había comenzado en Arlistán, la empresa de café que había fundado mi familia como corolario de ocho generaciones de traders, productores, elaboradores y empresarios de esta fascinante “bebida del que piensa”. Pero en 1980 me decidí a dedicarme a la profesión. Conocí internamente a más de 300 empresas de América Latina y del mundo pero nunca pude dejar de relacionarlas con mis vivencias, recordando los valores trascendentes que siempre sentí que mi familia sostenía en su vida empresarial. Respeto por el individuo, iniciativa social, lealtad, trasparencia, ética y nobleza.

De repente, hace ya varios años, las empresas empezaron a hablar de Responsabilidad Social, de Compromiso, de Iniciativa, del componente de “Ciudadanía” de las organizaciones privadas. En muchos casos, muchos, esta fue sólo una nueva moda de trabajo de la imagen institucional. Pero en muchos, también muchos, esta era una visión comprendida, compartida y comprometida por todos sus integrantes. Saben qué?  Esto me hace sentir bien. Muchos, muchísimos, no saben lo que se pierden.

Comparte esta nota!